Una delegación de empresas chilenas de biotecnología participó en una misión a Suiza liderada por el CBT de SOFOFA Hub, con el objetivo de conectar capacidades nacionales con ecosistemas líderes a nivel global y acelerar la llegada de soluciones al mercado.
La misión —que contó con el apoyo de Corfo, ProChile y la Embajada de Chile en Suiza— incluyó una agenda intensiva de vinculación con referentes de clase mundial como Novartis, el Nestlé Research Center y el CERN, además de su participación en espacios internacionales como el Swiss Biotech Day y el Global Innovation Summit.
Más allá de la asistencia a eventos, la agenda organizada por el CBT permitió a las empresas conocer de primera fuente cómo operan ecosistemas altamente articulados, donde la ciencia, la infraestructura y la industria se integran para acelerar la innovación y su aplicación en entornos reales.
La delegación estuvo compuesta por Codebreaker, PhageLab, Luyef Biotechnologies, SynergiaBio, FQP, Pewman y Araucaria Ventures, empresas que ya cuentan con desarrollos tecnológicos avanzados y que buscan escalar sus soluciones a través de colaboración internacional.
“Desde el CBT impulsamos esta misión, gracias al apoyo de CORFO, con el objetivo de acercar a empresas chilenas a referentes globales en biotecnología y promover la colaboración internacional. Lo que vimos confirma que Chile cuenta con capacidades concretas para desarrollar soluciones de alto impacto y proyectarlas al mundo. El desafío ahora es avanzar en una mayor integración entre ciencia, infraestructura y aplicación. En esa dirección estamos trabajando para impulsar una industria biotech de clase mundial”, señaló María Paz Merino.
Uno de los principales aprendizajes de la misión fue que Chile enfrenta el mismo desafío que los ecosistemas líderes: transformar conocimiento científico en producto. En ese contexto, la experiencia internacional reafirmó que el país cuenta con capacidades concretas para avanzar en ese camino, pero requiere seguir fortaleciendo la articulación entre investigación, infraestructura y aplicación industrial.
“La biotecnología no es solo una promesa de futuro, es una herramienta habilitante para la productividad hoy. El desafío está en generar las condiciones para que estas soluciones se integren de manera más rápida y efectiva en la industria”, agregó Merino.
La participación en Swiss Biotech Day y el Global Innovation Summit permitió además ampliar la visibilidad del ecosistema chileno, sostener reuniones con actores internacionales y explorar oportunidades de colaboración tecnológica en áreas como salud, agricultura, alimentos y procesos industriales.
“Chile no podía estar ausente de este evento. Estas instancias permiten acortar distancias con redes que concentran capacidades técnicas, comerciales y regulatorias, especialmente en sectores donde la llegada a mercado exige colaboración temprana con actores internacionales. Hemos visto el avance sólido de muchas empresas y EBCTs en el desarrollo de soluciones intensivas en I+D biotecnológica, aplicadas a sectores tan diversos como la minería, la agricultura, la farmacéutica y la acuicultura. Hoy existe una masa crítica de empresas en la frontera tecnológica que, junto con socios internacionales, puede co-diseñar soluciones altamente innovadoras y escalables para mercados internacionales”, afirmó Jocelyn Olivari.
En el marco del GIS 2026, también se destacó la participación de Chile en la Red Eureka y se relevó el rol de la cooperación internacional para el desarrollo de proyectos de I+D+i orientados a mercado. Asimismo, la empresa chilena West Ingeniería fue reconocida por su proyecto Outdoor IntraLog Robot, desarrollado junto a la firma finlandesa GIM.
La misión dejó como resultado nuevas conexiones, oportunidades de colaboración y una señal clara: Chile cuenta con una base creciente de empresas biotech con capacidades de nivel internacional, y el desafío está en seguir conectándolas con la industria global para escalar su impacto.
